Mujeres: Estas frases DESTUYEN el amor

1. OJALA FUERAS COMO “EL”

Jamás deberías comparar a tu pareja con nadie, incluido algún novio pasado, hermanos o amigos cercanos. Esta frase injusta solo reducirá mucho su autoestima y debilitará increiblemente la relación. Quizás puedes tratar de llenar el espacio en blanco con cualquier cosa que desees que sea tu pareja, por ejemplo, más divertida, tolerante o alegre, pero debes saber que cada vez que tratas de cambiarla o compararla, te diriges a un desastre seguro. Incluso si crees que lo estás haciendo por ayudar, te equivocarás, y el daño será imposible de reparar.

2. RECOARDALE AL HOMBRE QUE “NUNCA” HACE ALGO

La esperanza de mantener una conversación productiva desaparece totalmente una vez que comienzas a hacer fuertes acusaciones a tu pareja. Los términos “siempre” o “nunca” son definitivos y falsos, y estas suposiciones injustas podrían hacer que tu compañero se ponga a la defensiva, lo que llevará a que comience otra discusión. En lugar de obtener lo que deseas, ambos pasarán el resto de la noche peleando por saber quién tiene la razón. Trata de hacer una declaración personal, por ejemplo, “siento que a menudo soy la única que piensa en decirte “te amo” y me sentiría mejor si en ocasiones tu me lo dijeras primero a veces”. Mantener el enfoque en tus necesidades en lugar de señalar las deficiencias de tu pareja, invita a una oportunidad de cambio positivo.

3.  “NUNCA” ME ENTENDES

Es cierto que quizás él no te puede entender a menudo, pero debes darle una oportunidad para hacerlo. Tu pareja solo querrá ayudar si estás dispuesta a ser honesta y paciente con él. En cambio, si lo único que te preocupa es que mire por tus emociones y necesidades, restregándole algo malo que hace porque no lo ha entendido bien, solo conseguirás empeorar la situación. A largo plazo, si realmente piensas que tu pareja no te entiende, harás que se replantee si de verdad quiere seguir a tu lado o no, porque sencillamente, lo verá como algo imposible.

4. DEJAME EN “PAZ”

Por supuesto, todo el mundo necesita tener su propio espacio y tiempo a solas y sin pareja para pensar en sus cosas o simplemente para desconectar un rato, sobre todo si el ambiente está caldeado. Sin embargo, en lugar de decir, “déjame en paz”, podrías probar con “vamos a tomarnos un descanso de unos 15 minutos y después volvemos al tema”. Puedes salir a caminar, descansar momento en la cama, sentarte en el sofá, y respirar profundamente para volver a recomponer tus pensamientos. Gritarle alguna frase malsonante es duro y podría empeorar el problema.

5.  SUPERALO

Tu pareja necesita que entiendas cómo se siente, por lo tanto, no es para nada recomendable que descartes sus emociones a la primera de cambio con una frase descuidada como esta u otras, como “ay no es para tanto, déjalo ya. o sabés que dejalo así ya no quiero nada, siempre que yo te pido algo, entonces no podés ”. Debes validar sus sentimientos y, al menos, tratar de interesarte sobre lo que le ha ocurrido para que te lo cuenta y pueda desahogarse, incluso cuando realmente no tengas muchas ganas. Mostrar un mínimo de interés en tu pareja le ayudará a sentirse apreciado y amado por tu parte, y sabrá que puede contar contigo en cualquier situación.

6. QUIZA DEBERIAS “DEJARNOS” O “SEPARARNOS”

Nunca trates de amenazar a tu cónyuge, novio reciente, o pareja formal con una posible separación o divorcio. Usar estas palabras durante las discusiones puede aportar un gran estrés y ansiedad que, poco a poco, desembocan en algo peor y totalmente innecesario. Es posible que en medio de una disputa seria, no seas consciente de tus palabras y se te escape decir que, quizás, lo mejor sería no dejar de vernos o separarnos definitivamente. Sin embargo, en estas ocasiones, trata de emplear otras palabras más suaves sin llegar directamente a lo más fuerte, o tu pareja podría sentir que es el principio del fin.

7. “ME ENOJA MUCHO QUE HAGAS ESO”
Es muy probable que tu novio haga algunas cosas que te molesten durante el tiempo que estén juntos, sobre todo si se trata de una relación a largo plazo. Sin embargo, si no eres capaz de acostumbrarte a esos hábitos que pueden sacarte de tus casillas, trata de mencionarlas de una manera más amable, en lugar de hablar de ellas de forma despectiva y atacando a tu pareja. tus amigotes,  ese bendito futbol, etc.  Recuerda que tu tono es especialmente importante: incluso las palabras más amables pueden parecer groseras o malsonantes si las usas sarcásticamente.

8. NUNCA ME “COMPLACES”
Para empezar, los problemas surgidos en el dormitorio son un tema bastante privado y delicado. A no ser que estés muy segura, no debes discutir estos dilemas con nadie, solamente con tu pareja, y en algunos casos que requieran especial necesidad, un terapeuta matrimonial. Recuerda que tu pareja siempre quiere hacerte feliz, y podrías hacerlo sentir como un fracasado si, por cualquier razón, no consigue satisfacerte físicamente. Es cierto que debes ser honesta y abierta con él, pero ten cuidado con tu tono y elige las palabras correctas. Si abordas este tema con amor y comprensión, ambos podréis llegar a una solución más fácilmente.

9. SI REALMENTE “QUISIERAS,” LO HARIAS
¡Para! ¡No hagas eso! Tu pareja nunca debería sentirse presionada para hacer algo que realmente no quiere o necesita hacer solo para demostrar su amor por ti. No hay nada como la culpa combinada con un ultimátum sigiloso para agotar el amor de una relación. En lugar de tratar de manipular a tu pareja,  sé transparente con lo que quieres conseguir, por ejemplo, “extraño pasar tiempo contigo y me gustaría quedar más a menudo”, es un enfoque directo y sin confrontación. De este modo, es más probable que consigas el amor que deseas, que tener a tu pareja como un rehén emocional. Por supuesto, no hace falta hablar de los chantajes emocionales para conseguir algo material; quedan descartados.

10. “NO SE PORQUE ESTOY CONTIGO” O “NO SE PORQUE ME CASE” CONTIGO
Esto es algo que quizás muchas personas tienden a decir en el calor una discusión seria, pero es mejor evitar las declaraciones dolorosas como esta. Solo conseguirás arrepentirte más tarde, y ten por seguro que tu pareja mantendrá las cicatrices de lo que dijiste durante mucho tiempo. Puede que, realmente, no pretendas lastimar a tu novio o cónyuge, pero este tipo de comentarios pueden matar una relación. Recuerda: una vez que las palabras se han dicho, solo pueden ser perdonadas, jamás olvidadas. Trata de abordar tus problemas con palabras amables y construye una relación estable, en lugar de derribarla.

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