Hábitos que parecen inocentes pero retrasan tu pérdida de peso

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Durante el día te sientes un dios del fitness y de la alimentación saludable, pero cuando cae el sol el cansancio te gana y tomas decisiones alimentarias que no te favorecen. Lo bueno es que puedes revertir esta situación: evita estos hábitos para seguir en el camino a tu meta:

1. Quedarte con hambre

Primer consejo del manual. Saltarte la cena hace más probable que comas más snacks más tarde en la noche. En 2014, un estudio publicado en NCBI comprobó que consumir de forma frecuente snacks ricos en azúcares provoca mayor aumento de peso que comer una sola comida, aunque contenga la misma cantidad de calorías (o incluso más). Prefiere comer una cena que te satsifaga, pero que no sea demasiado calórica: es mejor consumir más calorías temprano, cuando tienes todo el resto del día para quemarlas.

La cena debería estar cargada de proteínas y fibra, y tener un volumen adecuado para que no tengas hambre más tarde y salgas de la cama a abrir la nevera en el medio de la noche. Pero no te llenes demasiado y no comas cerca de la hora de dormir, o no podrás conciliar el sueño, lo que es clave para bajar de peso.

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2. No planear tus desayunos

Todas las noches, además de planear el almuerzo del día siguiente, idea tu desayuno. Saltártelo te podrá parecer un buen ahorro de calorías, pero no lo es, ya que asegurará que comas más a la hora del almuerzo. Asegúrate de que contenga algo de proteína, frutas (o verduras) y granos u otro tipo de carbohidratos. Ahorra aún más tiempo preparándolo en la noche.

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3. Comer de restaurantes

Pedir comida o comer siempre afuera puede tener un impacto negativo en tu progreso. En 2016, una investigación realizada en Estados Unidos calculó el promedio de calorías de cada comida de restaurante: 1205, más de la mitad de los valores diarios recomendados para el promedio de la población. Si tú cocinas, tú decides los valores nutricionales de tu comida. Y aunque no sepas cocinar, construye el hábito de hacer recetas simples. Tu bolsillo también lo agradecerá.

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4. No tener horarios de sueño definidos

El cuerpo es una máquina de costumbres y si interrumpes sus patrones normales de sueño no logrará un buen descanso, necesario para asegurar la pérdida de peso. El sueño favorece la secreción de hormonas que nos hacen sentir saciados. Si dormimos poco, o mal, o en horarios demasiado diferentes, nos sentiremos cansados y hambrientos. Así que si debes levantarte a las siete para ir a trabajar o a estudiar, malas noticias: también deberás hacerlo en tus días libres para asegurar la calidad del sueño, además de acostarte temprano para dormir ocho horas o más. Dormir de ocho a diez horas es lo más recomendable.

En un estudio llevado a cabo en 2013, se estudiaron dos grupos de mujeres: uno cuyo horario de sueño era de cinco horas y el otro con horarios normales de sueño. Se comprobó que el grupo que dormía menos consumía hasta 42 % más calorías, la mayoría de las cuales venía de snacks nocturnos.

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5. Dormir con la luz encendida

De acuerdo a un estudio publicado en el diario Journal of Biological Rhytms, la exposición a luz artificial altera el ritmo biológico del cuerpo, y con él el metabolismo, lo que favorece el aumento de peso. Desecha tu hábito de dormir con la tele prendida, asegúrate de que tus cortinas oscurezcan la habitación completamente, y da vuelta ese reloj de alarma para que la luz de los números no dé en tus ojos.

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6. Pasar mucho tiempo en las redes sociales

De acuerdo a una investigación publicada en el diario Women & Health quienes pasan más tiempo en Facebook comparan su apariencia física con la de otros, lo que resulta en sentimientos negativos sobre el propio cuerpo. Incluso, el estudio comprobó que las mujeres que deseaban perder peso y chequeaban sus redes sociales más frecuentemente solían padecer desórdenes alimenticios tarde o temprano.

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Es conocido el impacto psicológico que las redes sociales pueden tener en nuestro estado de ánimo y autoestima, debido a las comparaciones, no solo en cuanto a la apariencia, sino también respecto al dinero, la vida amorosa o las oportunidades laborales. La realidad es que todos nosotros posteamos en las redes sociales solo lo que nos merece la pena compartir, y ocultamos mucho más. Abstenerte de ir a Facebook o a Instagram contribuirá a que te enfoques en tu progreso.

Fuente: vix.com